lunes, octubre 12, 2009

El enfermo imaginario




Colosal Enrique San Francisco en esta versión libre y actualizada del clásico de Molière. Totalmente recomendable.

4 comentarios:

Lautréamont dijo...

Ufff... la vi este fin de semana y la verdad, me decepcionó bastante.

Los actores, menos Enrique San Francisco, que lo borda, y la criada (Julia Trujillo), me parecieron totalmente increíbles, empezando por el trovador punkarra y la hija. No sé en la representación que viste, pero en la que yo vi además el doctor Purgón parecía anfetaminado, tan pasado de rosca que apenas se le entendían los diálogos.

Los trozos musicales -pero eso puede ser culpa mía- me parecieron realmente malos, con un playback del quince que podían haber disimulado un poco mejor. Más que modernizar a Moliére, lo que han hecho ha sido descafeinarlo. Y como usuario de la seguridad social de toda la vida, la crítica "política" a la clínica pesetera me viene un poco lejana.

Es verdad que tiene momentos graciosos y se hace corta, pero es que... ay... son veinte euros... y me resultaron muy dolorosos.

James Joyce dijo...

En lo que estoy plenamente de acuerdo contigo es que el precio de la entrada duele. Esa misma obra a mitad de precio me habría parecido un oasis en el desierto.

En cuanto a los actores, a mí el que menos creíble me resultó fue el novio, pero creo que quizás se deba a que de la obra original han eliminado varios personajes y para no perder la esencia han reconstruido otros.
El doctor Purgón en la representación que yo vi parecía "acelerado", pero supongo que es lo que requiere el personaje, siempre tan "nerviosillo".

Y el tema de la crítica a la sanidad (ojo, pública y privada, que todos se llevan palos) me pareció bastante acertado, en cada caso por unos motivos.

Me sigo quedando con Enrique San Francisco, que me sorprendió gratamente.

Maria Coca dijo...

A ver si vienen para el sur...

Elèna Casero dijo...

Yo he llegado tarde y bien que lo siento pero no se puede estar en todas partes al mismo tiempo.

Me alegro de que tú la disfrutaras