miércoles, noviembre 07, 2007

Héroes

"Habéis venido tantos que no veo al último", dijo Enrique Bunbury, cantante y líder los Héroes del Silencio, cuando nos acercábamos a la mitad del espectáculo. Y no le faltaba razón: había unas ochenta mil personas, lo que se suele decir lleno hasta la bandera.

El concierto empezó 15 minutos después de la hora prevista, las 9 de la noche. Pero para deleite de los aficionados, parecía que no acabaría nunca. "Song to the siren", instrumental de This Mortal Coil, abrió el concierto. Unas pantallas se elevaron poco a poco ante el rugido del público viendo aparecer, doce años después, al cuarteto más internacional de Zaragoza.

El escenario, impresionante, enorme. Tenía una pasarela por la cual Bunbury se acercaba al público y de la cual a mitad concierto surgió una batería (como si apareciera de la nada, "creció" desde debajo del escenario). En ese momento Pedro Andreu simplemente se paseó hasta la nueva batería, y los demás se acercaron con sus instrumentos. Durante un rato tocaron, más de forma acústica, cerca del público.

Pero antes de eso, el concierto empezó con varios clásicos al ritmo de siempre, y después volvieron a su posición original para terminar. Sonaron grandes canciones como Sirena varada, El estanque, Opio, Entre dos tierras... todo ello culminado en ascenso con Iberia sumergida y Avalancha. Había sido un concierto impresionante, y parecía que ya se iban, pero... ¿quién se lo creyó? Nadie. Volvieron para tocar otras tres canciones. Se fueron. Tampoco nos lo queríamos creer. Volvieron a tocar tres más, terminando con una de las mejores: La chispa adecuada. Para entonces Bunbury pidió que bajaran la luz del escenario y que todos ilumináramos la noche, con móviles o mecheros. Fueron unos minutos interminablemente bellos. Y esta vez sí, parecía que se iban a ir para siempre. Bunbury ya se había despedido, había presentado a la banda "por última vez". Pero volvieron para tocar un par más. Y entonces se acabó la música, pero no el espectáculo. Los Héroes se fueron, a lo grande, y nos dejaron con un castillo de fuegos artificiales. Se rumoreaba en las horas previas que habría una sorpresa por ser el último concierto, y en la tierra de las Fallas... tuvo que ser el color del fuego.

En medio de todo eso, hubo tiempo para que Bunbury recordara los inicios del grupo allá por el año 84, para soltar una perla contra el gobierno valenciano "¿qué clase de gobierno tenéis aquí?", y para dos o tres canciones que según Bunbury apenas han tocado en ninguna gira. Incluso de una dijo que ni siquiera en esta gira la habían tocado. Cuando todo terminó, habría jurado que era imposible invertir mejor los 44 euros que me gasté en la entrada.

Ahora bien, no todo fue un camino de rosas. Los accesos al circuito de Cheste, lugar de celebración del concierto, están un poco mal. Debería haber al menos otra entrada principal. Yendo desde Valencia, hay un desvío por el cual se accede a una serie de parkings, y de ahí al circuito. El problema es que el caudal de vehículos era inmenso, y a ciertas horas resultó imposible evitar los atascos. Según el periódico 20 minutos hubo atascos a lo largo de 10 kilómetros desde el acceso. Algunos abandonaron los coches en la autovía de acceso, la A-3, y se fueron andando. Yo me imaginé lo que pasaría y no me pilló el toro. Llegué sobre las 5 y aparqué en cuanto pude. Me pateé 15 minutos hasta el circuito, pero fue un mal menor. También las 4 horas de espera, haciendo amigos, echando unas risas, etc. Peor es lo que les pasó a algunos, que se las comieron dentro del coche. Algunos llegaron tan tarde que tener una de las pocas entradas preferentes no les sirvió de nada. Para llegar a la zona preferente había que atravesar toda la masa de gente, una odisea. Y un fallo de la organización.

Mucha gente se ha quejado de que no pudieron llegar a tiempo, han creado una organización y piden que les devuelvan el dinero. La organización del concierto se lava las manos diciendo que desde la 1 del mediodía (8 horas antes) las puertas estaban abiertas. Y es ahora cuando recuerdo una carta de una lectora enviada al 20 minutos en la que dice que llegó a las 12 de la mañana, no comió (no dejaban entrar comida), se mareó y acabó reventada después de 12 horas de pie. Y que la gente no se queje, que no se puede ir a un concierto así a las 6 de la tarde. Lo cierto es que tiene buena parte de razón: quien algo quiere, algo le cuesta. Y sé de alguno que no llegó a tiempo por salir de su casa... a las 8 de la tarde.

A la salida, otros 15 minutos andando hasta el coche, y en menos de media hora conseguí escapar de todo el atasco gracias a que estaba cerca de la rotonda-embudo. Algunos se quedaron en los coches a esperar que pasara el atasco, otros se tragaron hasta 3 ó 4 horas para salir de allí, y los peor parados directamente hicieron noche en el aparcamiento.

Sin abandonar Cheste, el fin de semana siguiente (o sea, este último) se celebró el Gran Premio de Motociclismo. Dejando aparte noticias como que ganó Pedrosa, Rossi se quejó de la moto, Faubel perdió el título en 125cc y Lorenzo se paseó como campeón de 250... me centraré en otros temas.

El fin de semana de las motos hay fiesta a lo grande en Cheste. Durante las noches el pueblo se convierte en la ciudad sin ley, para lo bueno y para lo malo. Ir de fiesta allí es una experiencia a probar, pero también conlleva riesgos. Los moteros más sensatos aparcan su moto y disfrutan de la fiesta. Otros se dedican a llenar la noche de ruido y humo, a base de acelerones en parado. Y los más descerebrados hacen caballitos, derrapes, etc. Y eso que el pueblo está lleno de gente, y así pasa, que luego hay accidentes. Además, el alcohol fluye en cantidades ingentes. Uno haciendo un caballito, perdió el control de la moto y atropelló a cinco o seis personas. El saldo, dos heridos y un muerto. El muerto, por supuesto, no era él. Parece ser que fue una chica (menor de edad) que sin comerlo ni beberlo... se llevó la peor parte. Y en una ciudad sin ley, lo peor que te puede pasar es que te tenga que atender una ambulancia, que te tengan que llevar a un hospital, etc.

Sin irme mucho del tema, siguiendo con el motor y las noticias de los periódicos, un menor mató a una chica con un todoterreno en el pueblo de Elda (Alicante). Atropelló a la chica, de 14 años, y a otras dos personas. Conducía obviamente sin carnet, le había cogido el coche a su padre y se fue con dos amigos también menores. El saldo, dos heridos y una muerta. Eso sí, como es menor seguramente no le pasará nada, o casi.

Para terminar, copio una noticia de hace unos días.
"Rebajar la velocidad genera más congestión vial, lo que a su vez incrementa las situaciones de estrés y, como consecuencia, las situaciones de peligro al volante. Es decir, rebajar la velocidad no disminuye los accidentes, según un estudio realizado por la Universidad Politécnica de Valencia". Lo que vengo diciendo yo desde hace tiempo: el problema no es correr, sino ser un inútil. Y sobre todo, siendo un inútil correr con el coche.

18 comentarios:

Paula dijo...

En Alemnaia, las carreteras no tiene límites de velocidad, pero la gente abe conducir.

Anónimo dijo...

Tienes un e mail

(la del zacapa)

Belén dijo...

Recuerdo cuando los héroes empezaron a sonar fuerte en Zaragoza, alla pa el año 90 o así... Todo el mundo flipaba y yo quería ir a la estación del silencio, solo por verlos.

Zaragoza se siente orgullosa de sus maños, nunca dejaron esta tierra que no siempre les ha tratado con cariño, pero los maños somos así, queremos sin que se nos note! jajajajaja

Besos

La interrogación dijo...

Mira, yo nunca he sido muy fan de los Héroes, pero de las crónicas de conciertos que he leído hasta ahora, esta ha sido la más emotiva, no por cursi, si no por real. Casi me ha apetecido ir, aunque lo del follón de tráfico... ya no estoy para esos trotes.

besitos

claudia, la chef dijo...

La interrogación me ha leído el pensamiento. (Ya te lo escribí). Tal cual. La cuestión es que después de leerte puse el disco regalado (?) con El Pais y ahora no lo quito. Me gusta. Heroes tienen algo de sórdido, tenebroso y sin saber por qué, me recuerdan buenos momentos de mi vida.
Me encanta Maldito Duende y con Nombre de Guerra.
Besos,

Espero tu palabra.

di dijo...

que ENVIDIA COCHINA que tengo... los héroes marcaron mi infancia...

Escriptorum54 dijo...

Yo sólo recuerdo lo de la carretera. Había gente hacia el concierto y yo hacia mi pueblo, el que está al lado del tuyo.

Todos los fines de semana esa carretera se llena de inútiles que conducen por el carril izquierdo a la velocidad que les sale de los huevos, parando el tráfico.

¡ay!

Un beso

Maria Coca dijo...

Pero qué arte tienes, James, con tus crónicas de actividades. Me encantan. En serio, como en la de Serrat y Sabina, ésta me ha gustado y me ha dado mucha información. He visto el concierto a través de tus ojos, a propósito, del mismo color que los míos.

Besos desde mi orilla.

James Joyce dijo...

Paula, En Alemania tienen sentido común, o eso parece.

Belén, yo creo que a los Héroes les quieren mucho, mucho en Zaragoza. Lo demuestren más o menos, pero ellos lo saben.

Interrogación, es fácil contarlo así cuando has estado allí...

Claudia, Héroes tienen un punto mágico, y es que algunas de sus canciones son misteriosamente increíbles.

Di, es una pena que te lo perdieras...

Escriptorum54, Como me jode la gente que conduce por el carril izquierdo a poca velocidad, y peor aún, los que van por el izquierdo despacio y con el derecho vacío.

María Coca, quizás por el color de los ojos lo has visto como yo. Es un color tan particular...


Besotes y abrazos

Arwen dijo...

Me alegra que disfrutaras tanto el concierto.

ninive drake dijo...

ostras! te mande un comment y díás después veo que no se grabó, zaspas!!!!

en ella decía que a mi Bunbury, como que no, que gracias a él, ahora nacho vegas me gusta menos que beber en botigo y que sus andanzas con las raya pintada (se la pintarán entre ellos) y las cerezas no me ha gustado nada...

por lo demás, respecto a correr, yo no puedo evitar ir por autopista un poco más que el límitel, lo reconozco, pero aclaro: por autopista y solo un poco más, por casco urbano soy muy precavida y recelosa, nunca se sabe quien puede slairte detrás de un coche o quien se va a echar a cruzar en rojo... creo que toda precaución es poca...

saludosss y besotes

ninive drake dijo...

botigo? jajaja que es? un tiendo?

botijooooooo, es que se me fue la tecla! sorry

Paula dijo...

Los alemanes conducen en cuadrados, comen en cuadrados y viven en cuadrados. Tienen una burocracia que funciona y todo marcha perfectamente. e aburren (aunque a veces sería bonito que las cosas funcionaran, en fin...)

Makiavelo dijo...

Suerte la tuya que pudiste disfrutar del concierto, pobrecitos los que se quedaron en el camino atascados después de tantos años de espera.

Por si las moscas no me acercaré a Cheste, prefiero conocer el pueblo desde la tele.

Saludos.

Mariano Zurdo dijo...

Nunca he podido con los Héroes, pero me gusta lo que los seguidores han vivido con esta última gira.
En cuanto a la velocidad y la carretera, la solución se llama cultura vial. Como siempre, una solución a largo plazo que no interesa a los políticos porque no encaja en sus angostos plazos de cuatro años (las puñeteras legislaturas).
Besitos/azos.

James Joyce dijo...

Arwen :)

Ninive Drake, no es ni la primera ni la segunda vez que los duendecillos pierden comentarios misteriosamente.
Las cerezas tampoco me gustaron, creo que ambos por separado están mejor.

Paula, nos gusta la cultura latina, pero para ciertas cosas necesitamos la meticulosidad de los alemanes. La "tecnología alemana" en su extensión a la vida civil.

Makiavelo, en este caso fue "buena suerte", que es esa que se encuentra cuando uno busca las condiciones. "La buena suerte" es un libro muy interesante...

Mariano, tienes mucha razón con las legislaturas. Todo lo que implica más allá de 4 años no lo aplican. Y les preocupa más ganar que hacer las cosas bien.


Besotes y abrazos

rosario dijo...

Hola, la casualidad me llevo a tu blog y no podia irme sin dejarte dos besos, uno por mejilla.
Tenes un bonito blog, espero que pongas mas cosas del mismisimo sabina.
Esta cholula argentina se va pero promete volver.
Buena vida y hasta pronto.

James Joyce dijo...

Hola Rosario, encantado de ver que te ha gustado el blog.
Bienvenida y buena vida, igualmente.

Besos