jueves, noviembre 22, 2007

Normandía y otras batallas

El día D era 6 de junio. En 1944 las fuerzas aliadas desembarcaron en Normandía para empezar a terminar (curioso contraste) con la 2ª Guerra Mundial. Un solo día ha dado tanto de sí, que incluso se han escrito libros exclusivamente del tema.

Algunos años después, el día D era un 18 de noviembre. El año, el 2007. El desembarco, pacífico y por carretera. La reunión no fue de aliados y nazis, sino de un profesor con algunos alumnos tras varios años.

Al profesor M lo tuvimos sólo un curso y parte de otro. Pero fue suficiente para que nos dejara frases míticas, para que nos riéramos en sus clases y, dicho sea de paso, para que aprendieramos bastante de química, física y otras ciencias verdosas.

Un buen día, hace ya algún tiempo, y pasados unos tres años desde que se fue, alguien propuso ir a visitarle, a su pueblo, situado cerca de Castellón. Nosotros siempre le hemos tenido aprecio, así que no era tan raro que se propusiera. Lo que empezó siendo algo que casi nadie se tomó en serio, ha acabado tomando forma. Contactamos con él y aceptó comer con nosotros encantado. Y así fue como, tras mucho tiempo, volvimos a ver al profesor M. Y a recordar sus ingeniosas respuestas, y a descubrir que se casó y que tiene una niña, y que sigue dando clases en otro colegio de Valencia.

Pasados los años, en la comida se convirtió en uno de los nuestros. El trato de alumno-profesor ha pasado a ser algo más amistoso. Y ya hemos quedado en que iremos a su pueblo para las próximas fiestas, y que repetiremos la comida.

Cuando una persona tiene un objetivo, tiene dos formas de llevarlo a cabo: cabeza y corazón (o cojones, que queda más gráfico). Se necesita al menos una, y a veces las dos. En Normandía hizo falta mucha cabeza, para prepararlo todo. Pero sin ir a por todas no habría sido posible. En la vida es igual. Esa es otra de las cosas que, sin saberlo, nos enseñó a algunos el profesor M.

Cuando empezó a darnos clase, venía en condiciones de lo más desfavorables. Un contrato de pocas horas semanales, en un colegio a unos 50 km. de su casa, y sin garantía de continuidad. Pero no se rindió, y ahora vive felizmente. Y vive de lo que siempre quiso: de dar clase.

Cada cosa que quieres, cada objetivo, cada interés. Todo requiere un esfuerzo. Quien algo quiere, algo le cuesta. Quien no juega, no pierde. Pero quien no arriesga, no gana.

Sé que si no hubiera sido por una persona en concreto, el plan de ver al profesor M se habría desvanecido. Pero él se encargó de todo, con más o menos colaboración (yo dije que sí a todo, sin condiciones; pero no todos hicieron igual).

Hay muchos objetivos que están a nuestro alcance. A la vista de cualquiera. Sólo hay que luchar para conseguirlos. Cuando alguien no se implica, no pelea, no merece llevarse ciertos "premios".
Lo más importante no es interesarse por todo. Lo que importa realmente es entregarse de forma casi incondicional a lo que uno quiere. De manera que si no se consigue, si algo escapa de tus manos, sea por otros motivos.

Dice mi amigo, el que se ha encargado de todo, que los tengo bien puestos. Lo dice por diversas razones, alguna de ellas ya comentada por aquí en tiempo pasado. Lo dice por mi actitud ante la vida. Tenerlos bien puestos no es ser más valiente, sino luchar contra el miedo. No es ser más fuerte, sino evitar rendirse ante las adversidades. Es jugarse la cara sabiendo que te la pueden partir. Es ser un amante del riesgo, en todas sus vertientes.

Y lo dice de mí él, que sabe de lo que habla. Porque ya os lo digo yo: es de los que no se rinde, es de los que mira al miedo de frente.

Dicen que cuando lo das todo te arriesgas a no recibir lo mismo (si es de otra persona) o a llevarte un chasco (a nivel de estudios o profesional). Sí, es cierto. Pero también "te arriesgas" a ganar, a ser feliz, a hacer las cosas a lo grande.

Es cierto que cuanto más te esfuerzas, cuanto más esperas de algo o de alguien, mayor es el fracaso si las cosas salen mal. Pero mucho peor es renunciar a según qué cosas sin intentarlo. Renunciar a la felicidad.

El conformismo es uno de los peores lastres. Y eso vale para todo en general. Es muy fácil no luchar por algo sólo porque es difícil de conseguir. Pero únicamente el que se la juega, aun con pocas posibilidades, consigue a veces ganar.

Todo esto venía a cuento no sé muy bien de qué. El caso es que ayer recordé una vez más por qué soy como soy. Dice mi madre que nada se roba, que todo se hereda. Se refiere a la genética. Y yo de ella he heredado mucho. Tanto, que salvando el salto generacional, somos iguales en muchas cosas.

Y mi madre ha luchado por sus derechos desde siempre, ha luchado por todo lo que ha querido y considerado justo, y ha luchado también por mí.
Tanto es así, que armó una revuelta para pleitear contra la Conselleria de Sanidad por lo que en su día fue un injusticia manifiesta: unas plazas que debían salir a concurso público y no salieron. De la mano de una abogada y encabezadas por mi madre, un montón de personas consiguieron algo casi impensable: ganaron en el juicio contra la Conselleria. Y se llevaron lo que era suyo: una plaza fija para los que se la merecían por méritos acumulados.

Por eso, amigos, todavía hay gente que cree en los imposibles, que lucha contra viento y marea, muchas veces aun sabiendo que la probabilidad de fracasar es alta.

Como solía decir un amigo mío: "Lo hicieron porque no sabían que era imposible".

Thinking blogger award


Que me han dado un premio. Y yo, tan contento. En este caso es el Thinking blogger award, cuya procedencia original desconozco. A mí me ha llegado de Makiavelo porque le parece interesante mi blog. Así que mil gracias, y antes de pasar la pelota, las instrucciones:


1.- Si, y sólo si, alguien te da el premio escribe un post con los 5 blogs que te hacen pensar.
2.- Enlaza el post original para que la gente pueda encontrar el origen del premio y
3.- Opcional, enseña el botón del premio enlazando el post que has escrito dando tu premio.
4.- Comunicarlo en http://www.thethinkingblog.com/2007/02/thinking-blogger-awards_11.html


Con eso de que las normas están para infringirlas, creo que me voy a saltar la 3 y la 4.


Y a mí me hacen pensar (entre otros):
(Ya sé que he puesto 6, pero por una infracción más...)

Vicio

Esto es casi una declaración de principios...



Si la prefieres, en acústico:

miércoles, noviembre 14, 2007

Pim, pam, pum... ¡fuego!

Estoy harto de tanta corrección política. Chávez interrumpe el discurso de Zapatero y el rey Juan Carlos le manda callar. Bravo! Ya que chupa del bote de todos los españoles, que haga algo.

Puestos a elegir, prefiero la 3ª República. No es el momento, dirán algunos. ¿Y cuando lo será?, digo yo.

Carod Rovira es independentista pero dice que no es el momento de plantear un referéndum. Otro que tal. Si no es el momento ahora, por qué iba a serlo después.

Yo no quiero que ninguna autonomía se independice.

Josep Lluís se enfada porque le llaman José Luis. ¡Con dos cojones! Alegar "no saber hablar catalán" para no llamar a alguien por su nombre es una absurdidad. Por una vez y sin que sirva de precedente, creo que Carod tiene razón. Y me alegro que se cague en la corrección política.

Los ciegos ya no son ciegos, ahora son invidentes. Los homosexuales son gays (del inglés: persona alegre. Que digo yo, que los habrá alegres y también tristes), los tullidos son discapacitados físicos. Con tanta corrección política, uno ya no sabe cómo nombrar ciertos conceptos.

Los más homófobos, racistas, etc. se dedican a decir "no, si yo tengo un amigo gay", "a mí los negritos no me molestan", etc. Necesitan justificarse constantemente.

Los negros son personas de color. Cuando resulta que el negro por definición es la ausencia del color. Para mí los negros siguen siendo negros, lo cual no es ningún insulto. A mí que soy blanco no me gustaría que me llamaran "desteñido", "pálido", ni nada parecido.

Y hablando de negros, aprovecho para desmitificar: eso de que los negros tienen un olor corporal más fuerte, no es exactamente cierto. Los negros limpios huelen bien. Los que huelen mal quizás no pasan mucho por la ducha.

Muchos blancos huelen peor. Sospecho que hay demasiados "alérgicos al agua". Son esas personas que encuentran en la ducha un hábitat nuevo, antinatural, al que no se acaban de acostumbrar.

En la sentencia del 11-M, los culpables van del blanco leche al negro chocolate puro. Me jode que digan que "una banda de moros ha venido a joder España". Aunque en parte es cierto, que nadie se olvide de que españolitos de pura cepa han contribuido. Empezando por Suárez Trashorras.

Tras leerme un resumen de la sentencia, veo que hay 3 condenados a tropecientos mil años de cárcel, y otros quince o veinte a penas de cárcel de entre 3 y 23 años. Sinceramente, no sé si es suficiente. Son culpables, directa o indirectamente, de una masacre. 192 muertos que pasaban por allí y se la llevaron, sin comerlo ni beberlo. Cualquiera de ellos podría haber sido uno de los nuestros.

Pese a que ya resulta más que evidente que ETA no tuvo nada que ver, Aznar, Rajoy, Acebes y compañía siguen en sus trece. Si ante la evidencia no ceden, es inútil seguir intentando que entren en razón.

Ya lo dijo Hobbes, el hombre es un lobo para el hombre. Mucha corrección política, pero en el fondo todos son perros de presa esperando atacarse.

Más política, pero de otro tipo. Siguen matándose motoristas por culpa de los guardarraíles. Estos son los causantes del 15% de las muertes de motoristas. En el 60% de los accidentes hay daños graves o amputación de extremidades. ¿Es que al Estado no le sale rentable cambiar eso? ¿Por qué hace tantos años que se protesta por eso y seguimos igual?

Contaba un profesor mío y a la vez uno de los altos cargos de cierta empresa automovilística, que cierto modelo salió de fábrica con un defecto que hacía que cuando llovía entrara algo de agua en el maletero. Pues bien, en vez de dejar de fabricar coches defectuosos cuando se dieron cuenta, decidieron que era más rentable reparar sin cobrar a cada usuario que se quejase, que modificar la cadena de producción.

Poderoso caballero es Don Dinero, que se antepone a la ética, que permite vender productos deliberadamente defectuosos.

Se me acumula todo lo quiero escribir, pero no tengo tiempo para más. A lo largo de la semana en mi mente anoto, corto y pego, resumo y recuerdo lo que voy a escribir. Luego llego y sale lo que sale.

Esta semana, un auténtico batiburrillo.

Me dijo un conocido hace años que las relaciones más duraderas empiezan en octubre. Me dio una explicación razonada, basada sobre todo en que el verano acaba de terminar y el siguiente todavía queda lejos. La experiencia propia me dice que es cierto. Y la vuestra?

Estamos en noviembre.

Uno de mis amigos, defensor de Maquiavelo, dice que no hay que dar en exceso, porque entonces al caer en defecto se te tirarán al cuello. En cambio si frecuentas el defecto o la neutralidad, se valorarán mucho más los excesos.

Yo sigo pensando que es una visión negativa del mundo. Si alguien no aprecia los excesos por el hecho de ser habituales, es que es corto de vista.

Para el cerebro no venden gafas.

...

Detesto la corrección política, por si no os habíais dado cuenta. Hasta la semana que viene.

P.D: Ya dije una vez que en poco más de dos años he evitado bastantes accidentes por culpa de inútiles. El otro día una de las pertenecientes al amplio gremio de los inútiles no me dejó escapatoria (literalmente). Invadió mi carril, y al otro lado sólo había bordillo. Tuve tiempo de frenar, lo cual amortiguó el golpe. Nada grave, salvo un par de horas perdidas y un día que tendré que dejar el coche en el taller. Eso sí, bajé del coche con la sangre hirviendo. Al menos a la hora de hacer papeles estuvimos de acuerdo, la inútil y yo, en que la culpa fue suya.

Ocho cosas que quiero hacer antes de morir

Los memes y yo tenemos una relación de amor-odio, no me acaban de gustar, pero me tienta mucho hacerlos. Éste viene de parte de Kurtz. Allá voy:


1. Cada jugador comienza con un listado de 8 cosas. Da igual las que sean, pero que sean 8.
2. Tienen que escribir esas 8 cosas en su blog junto con las reglas del juego.
3. Tienen que seleccionar a 8 personas más, invitarlas a jugar y anotar sus nombres o el nombre de su blog.
4. No olviden dejar un comentario en los blogs respectivos desde los que han sido invitados a jugar.


UNO

Escribir una novela

DOS

Tener un hijo/a.

TRES

Hacer puenting, y todo tipo de deportes de riesgo.

CUATRO

Volver a Venezia.

CINCO

Comprarme un Audi A4.

SEIS

Ir con mis amigos a ver Europa mediante InterRail.

SIETE

Vivir algunos años en el extranjero (Italia, Inglaterra, Francia...)

OCHO

Encontrar a la mujer de mi vida y enamorarla.



Y este meme se lo paso a... Claudia, Susana, Vitruvia, María Coca, Arwen, Kim Basinger, Interrogación, Marta L.

Do it (Sunday Drivers)

Un temazo de mis domingueros favoritos

miércoles, noviembre 07, 2007

Héroes

"Habéis venido tantos que no veo al último", dijo Enrique Bunbury, cantante y líder los Héroes del Silencio, cuando nos acercábamos a la mitad del espectáculo. Y no le faltaba razón: había unas ochenta mil personas, lo que se suele decir lleno hasta la bandera.

El concierto empezó 15 minutos después de la hora prevista, las 9 de la noche. Pero para deleite de los aficionados, parecía que no acabaría nunca. "Song to the siren", instrumental de This Mortal Coil, abrió el concierto. Unas pantallas se elevaron poco a poco ante el rugido del público viendo aparecer, doce años después, al cuarteto más internacional de Zaragoza.

El escenario, impresionante, enorme. Tenía una pasarela por la cual Bunbury se acercaba al público y de la cual a mitad concierto surgió una batería (como si apareciera de la nada, "creció" desde debajo del escenario). En ese momento Pedro Andreu simplemente se paseó hasta la nueva batería, y los demás se acercaron con sus instrumentos. Durante un rato tocaron, más de forma acústica, cerca del público.

Pero antes de eso, el concierto empezó con varios clásicos al ritmo de siempre, y después volvieron a su posición original para terminar. Sonaron grandes canciones como Sirena varada, El estanque, Opio, Entre dos tierras... todo ello culminado en ascenso con Iberia sumergida y Avalancha. Había sido un concierto impresionante, y parecía que ya se iban, pero... ¿quién se lo creyó? Nadie. Volvieron para tocar otras tres canciones. Se fueron. Tampoco nos lo queríamos creer. Volvieron a tocar tres más, terminando con una de las mejores: La chispa adecuada. Para entonces Bunbury pidió que bajaran la luz del escenario y que todos ilumináramos la noche, con móviles o mecheros. Fueron unos minutos interminablemente bellos. Y esta vez sí, parecía que se iban a ir para siempre. Bunbury ya se había despedido, había presentado a la banda "por última vez". Pero volvieron para tocar un par más. Y entonces se acabó la música, pero no el espectáculo. Los Héroes se fueron, a lo grande, y nos dejaron con un castillo de fuegos artificiales. Se rumoreaba en las horas previas que habría una sorpresa por ser el último concierto, y en la tierra de las Fallas... tuvo que ser el color del fuego.

En medio de todo eso, hubo tiempo para que Bunbury recordara los inicios del grupo allá por el año 84, para soltar una perla contra el gobierno valenciano "¿qué clase de gobierno tenéis aquí?", y para dos o tres canciones que según Bunbury apenas han tocado en ninguna gira. Incluso de una dijo que ni siquiera en esta gira la habían tocado. Cuando todo terminó, habría jurado que era imposible invertir mejor los 44 euros que me gasté en la entrada.

Ahora bien, no todo fue un camino de rosas. Los accesos al circuito de Cheste, lugar de celebración del concierto, están un poco mal. Debería haber al menos otra entrada principal. Yendo desde Valencia, hay un desvío por el cual se accede a una serie de parkings, y de ahí al circuito. El problema es que el caudal de vehículos era inmenso, y a ciertas horas resultó imposible evitar los atascos. Según el periódico 20 minutos hubo atascos a lo largo de 10 kilómetros desde el acceso. Algunos abandonaron los coches en la autovía de acceso, la A-3, y se fueron andando. Yo me imaginé lo que pasaría y no me pilló el toro. Llegué sobre las 5 y aparqué en cuanto pude. Me pateé 15 minutos hasta el circuito, pero fue un mal menor. También las 4 horas de espera, haciendo amigos, echando unas risas, etc. Peor es lo que les pasó a algunos, que se las comieron dentro del coche. Algunos llegaron tan tarde que tener una de las pocas entradas preferentes no les sirvió de nada. Para llegar a la zona preferente había que atravesar toda la masa de gente, una odisea. Y un fallo de la organización.

Mucha gente se ha quejado de que no pudieron llegar a tiempo, han creado una organización y piden que les devuelvan el dinero. La organización del concierto se lava las manos diciendo que desde la 1 del mediodía (8 horas antes) las puertas estaban abiertas. Y es ahora cuando recuerdo una carta de una lectora enviada al 20 minutos en la que dice que llegó a las 12 de la mañana, no comió (no dejaban entrar comida), se mareó y acabó reventada después de 12 horas de pie. Y que la gente no se queje, que no se puede ir a un concierto así a las 6 de la tarde. Lo cierto es que tiene buena parte de razón: quien algo quiere, algo le cuesta. Y sé de alguno que no llegó a tiempo por salir de su casa... a las 8 de la tarde.

A la salida, otros 15 minutos andando hasta el coche, y en menos de media hora conseguí escapar de todo el atasco gracias a que estaba cerca de la rotonda-embudo. Algunos se quedaron en los coches a esperar que pasara el atasco, otros se tragaron hasta 3 ó 4 horas para salir de allí, y los peor parados directamente hicieron noche en el aparcamiento.

Sin abandonar Cheste, el fin de semana siguiente (o sea, este último) se celebró el Gran Premio de Motociclismo. Dejando aparte noticias como que ganó Pedrosa, Rossi se quejó de la moto, Faubel perdió el título en 125cc y Lorenzo se paseó como campeón de 250... me centraré en otros temas.

El fin de semana de las motos hay fiesta a lo grande en Cheste. Durante las noches el pueblo se convierte en la ciudad sin ley, para lo bueno y para lo malo. Ir de fiesta allí es una experiencia a probar, pero también conlleva riesgos. Los moteros más sensatos aparcan su moto y disfrutan de la fiesta. Otros se dedican a llenar la noche de ruido y humo, a base de acelerones en parado. Y los más descerebrados hacen caballitos, derrapes, etc. Y eso que el pueblo está lleno de gente, y así pasa, que luego hay accidentes. Además, el alcohol fluye en cantidades ingentes. Uno haciendo un caballito, perdió el control de la moto y atropelló a cinco o seis personas. El saldo, dos heridos y un muerto. El muerto, por supuesto, no era él. Parece ser que fue una chica (menor de edad) que sin comerlo ni beberlo... se llevó la peor parte. Y en una ciudad sin ley, lo peor que te puede pasar es que te tenga que atender una ambulancia, que te tengan que llevar a un hospital, etc.

Sin irme mucho del tema, siguiendo con el motor y las noticias de los periódicos, un menor mató a una chica con un todoterreno en el pueblo de Elda (Alicante). Atropelló a la chica, de 14 años, y a otras dos personas. Conducía obviamente sin carnet, le había cogido el coche a su padre y se fue con dos amigos también menores. El saldo, dos heridos y una muerta. Eso sí, como es menor seguramente no le pasará nada, o casi.

Para terminar, copio una noticia de hace unos días.
"Rebajar la velocidad genera más congestión vial, lo que a su vez incrementa las situaciones de estrés y, como consecuencia, las situaciones de peligro al volante. Es decir, rebajar la velocidad no disminuye los accidentes, según un estudio realizado por la Universidad Politécnica de Valencia". Lo que vengo diciendo yo desde hace tiempo: el problema no es correr, sino ser un inútil. Y sobre todo, siendo un inútil correr con el coche.

Profilaxis

Os aconsejo que, en este orden, veáis el vídeo y luego leáis este texto. Yo lo leí y enseguida me acordé del cortometraje, que hace unos meses que lo vi.


Todo a pulmón



El vídeo no es especialmente bueno, pero no había otro. La canción...

Que difícil se me hace,
mantenerme en este viaje
sin saber a donde voy en realidad.
Si es de ida o de vuelta,
si el furgón es la primera,
si volver es una forma de llegar.


Que difícil se me hace,
cargar todo este equipaje,
se hace dura una subida al caminar.
Esta realidad tirana
que se ríe a carcajadas,
porque espera que me canse
de buscar.


Cada gota, cada idea,
cada paso en mi carrera
y la estrofa de mi última canción.
Cada fecha postergada,
la salida y la llegada,
y el oxígeno de mi respiración,
y todo a pulmón, todo a pulmón...


Que difícil se me hace,
mantenerme con coraje,
lejos de la tranza
y la prostitución.
Defender mi ideología
buena o mala, pero mía,
tan humana como la
contradicción.


Que difícil se me hace,
seguir pagando el peaje
de esta ruta de locura
y ambición.
Un amigo en la carrera,
una luz y una escalera
y la fuerza de hacer todo
a pulmón.


Cada gota, cada idea,
cada paso en mi carrera
y la estrofa de mi última canción.
Cada fecha postergada
la salida y la llegada
y el oxígeno de mi respiración
y todo a pulmón, todo a pulmón...