miércoles, octubre 31, 2007

Mandíbula afilada

"Hay días que parece que nunca se va a apagar el sol"

(Fito & Fitipaldis)


El pasado lunes fui a la sede de la SGAE en Valencia.

(Tras los primeros pitos y antes de que sigáis pensando cosas raras de mí, me explicaré. Que conste que sigo estando en contra de esos chorizos pro-canon).

Había una causa de fuerza mayor: Carles Alberola. Este señor es uno de los más importantes autores teatrales (y además actor) de Valencia y me atrevo a decir que también de España. Es uno de los máximos responsables de Albena Teatre, que ha dado obras inmensas como Besos o Spot. El caso es que Alberola venía a hacer una "lectura dramática" junto con Cristina Plazas (que es la otra protagonista) de su obra Mandíbula afilada. Una lectura dramática es casi como una representación teatral cualquiera, con la pequeña diferencia de que se ahorra en "atrezzo" y esas cosas.


En Mandíbula afilada, Alberola como autor de la pieza se hace un personaje a su medida, y que a mí me gusta mucho. Porque resulta que él (o su personaje) y yo tenemos el mismo sentido del humor. Es más, hizo una gracia que yo hago con cierta frecuencia y que nunca he visto hacer a nadie. Además, su personaje y yo tenemos bastantes cosas en común, como ser soñadores, irónicos, graciosetes e independientes. También hay pequeñas diferencias. Él es un pintor que lleva 10 años sin vender un cuadro y yo espero acabar la carrera en menos de 10 años.


En Mandíbula afilada hay dos partes diferenciadas.


En la primera mitad todo sucede tal y como lo sueña Juan (el personaje de Alberola): la mujer de su vida va a verle tras 10 años para decirle que se va a casar, pero que en realidad le gusta otro. Juan le dijo en COU que se suicidaría si no era un pintor famoso a los 30 años, y le queda un día para cumplirlos. Y ella va a salvarle. A Juan le cuesta un rato y varias indirectas darse cuenta de que ese otro es él, y poco a poco sucede lo inevitable, todo muy pasional. Es el final perfecto para los románticos.


En la segunda mitad, ella (Laura) va a verle pero no quiere nada con él. Es la parte supuestamente real de la historia. Pero ella poco a poco irá cediendo terreno, guiado por él, que cree que todo va a pasar como en el sueño y en este caso trata de llevar la iniciativa, hasta que ella le propone compartir una noche entera. Él, romántico empedernido, antes de aceptar le pregunta "¿y mañana qué?". Y ella dice: mañana a las 10 he quedado con Guzmán (su prometido), pero aún nos quedan once horas. El final acaba también en cama, pero es un final agridulce.


Tras cerca de 80 minutos de risas (en el fondo parece más una obra de humor) en algunos casos hasta casi llorar, el público aplaudió sin parar mientras un Alberola cojo por una lesión, ayudado por su partenaire, abandonaba el escenario. Y entonces yo volví a mis asuntos previos a esa hora y pico de placer.


Cuando llegué a la SGAE, mientras esperaba a que abrieran las puertas de la sala teatral, apareció una chica muy de mi tipo. Me quedé mirándola, del derecho y del revés, y enseguida caí en la cuenta: era Vanessa Cano. Quien no sepa de quien hablo, que lea el punto 10 del texto "Por partes" del 25 de septiembre. Como apenas tardaron en abrir las puertas, y yo estuve indeciso, enseguida llegó la hora y entré sin atreverme a decirle nada. Así que después, al salir, y tras un par de minutos de pensármelo, me acerqué a hablar con ella. Le dije cuatro cosas y se rió de tres, y me pareció simpática aunque no sé si se reía porque le hizo gracia o por no perder un telespectador. Además, las palabras no me salían como yo quería, y es que a mí cuando una chica me gusta mucho a veces me tiemblan las piernas, o hablo más acelerado o una combinación de todo ello.


Pronto me despedí de ella, nos dimos dos besos, y me fui desde la sede de la SGAE (Blanquerías, 6) hasta la plaza del Ayuntamiento, a coger el bus de vuelta. Le hubiera pedido el teléfono, o le habría dado el mío. Pero como si de una premonición se tratase, la semana pasada dije (ver punto 12) que cuando uno se enamora de un personaje corre el peligro de llevarse un chasco al conocer a la persona. De todas maneras no creo que me hubiese llamado. Así que preferí quedarme como estaba, y me fui andando a por el bus, que estaba a unos 20 minutos. Y en ese tiempo iba recorriendo la Valencia que visitan los guiris (léase: la plaza de la Virgen, la plaza de la Reina, etc.) como cuando Antonio Albajara pasea por San Francisco en el final de Volver a empezar, y en mi cabeza sonaba Begin the beguine...



Begin the beguine, el clásico que compuso Cole Porter y que tantos han interpretado.

...y yo la tarareaba, durante esos 20 minutos, y al menos me crucé una docena de personas que me miraban extrañados, como si resultase insultante pasearse feliz. Pero como a los locos no nos importa que nos tomen como tal, seguí tarareando hasta subir al autobús.

Y todo esto, un lunes. Lástima que no todos sean así.

Desde el pasado jueves, todo son buenas noticias, buenos momentos y alegrías. Y aún no os he contado el conciertazo de los Héroes, pero eso ya para la semana que viene. Que siga la racha. Esta noche más.

18 comentarios:

blackholesinmymind dijo...

Posiblemente la entrada más sencilla que has escrito nunca, y joder, la más emotiva.
Como en el final de "el apartamento", una partida de cartas puede dar esa sensación...de no saber porque sonreir, de que no te importa porque tu madre dice que estudies, de no saber que te deparará, si, a eso suelen llamarlo felicidad.
Un saludo amigo excéntrico, que los locos son otros.

Belén dijo...

A veces es mejor dejarlo así...

Cuando vinieron los Rolling a Zaragoza, buscaban a alguien que supiera inglés para estar con ellos, me llamaron y me lo propusieron, y les dije que no... por eso mismo, para evitar decepciones gratuitas, no mis ídolos, para eso ya están los humanos que somos imperfectos :)

Besos!!!!!!!!

Desesperada dijo...

pues como a esa chica no la conozco, ¿te importa si me quedo con los héroes? me hubiese encantado ir a ese concierto. ains, cuántos recuerdos de noches locas....

Arwen dijo...

Me alegro de las alegrías... Y que sepas que no eres el único que tararea por las calles, canto y bailo ;P Un beso, guapo, y que te siga la alegría y la felicidad.

Kim Basinger dijo...

Me ha encantado tu post de hoy, casi estaba a tu lado en el teatro y cuando te encontraste con Vanessa.
Creo que has hecho bien en no pedirle su telefono, por ahora., porque parecerias demasiado interesado.
Te espero con los Heroes.

Mariano dijo...

Opino como Kim Basinger. Esta entrada te ha quedado redondita. Desde luego el argumento de la obra tiene buena pinta.
En cuanto a la chica, yo es que probablemente me hubiera quedado con el tembleque pero sin decirle siquiera hola...
Besitos/azos.

James Joyce dijo...

Blackholesinmymind, excéntrico o loco, en lo que estamos de acuerdo es en la felicidad.

Belén, a lo mejor habrías descubierto unos maravillosos Stones o a lo peor te habrían decepcionado. Así seguro que los seguirás viendo como antes.

Desesperada, nos podrías contar esas noches de Héroes. Yo la semana que viene contaré cosas del concierto y otras más, en plan batiburrillo.

Arwen, y lo feliz que va uno tarareando por la calle? En mi caso, no era la primera vez.

Kim Basinger, buena aclaración lo de "por ahora", jejeje. Quizás otro día me la vuelva a encontrar y cambie de opinión...
Volveré con los Héroes, prometido.

Mariano, la obra está en formato libro, pero en valenciano, por la editorial Bromera. No sé si en castellano se habrá editado.
Y el tembleque... ay, el tembleque.


Besotes y abrazos.

al dijo...

La próxima vez que te la encuentres le puedes dar la dirección del blog. Aunque, ahora que lo pienso, no sé si lo de "unlocoandasuelto" jugara mucho a tu favor.

Mejor le pides el e-mail (resulta menos intrusivo que el móvil, y el tembleque pasa desapercibido).

vitruvia dijo...

Pues yo me hubiera quedado paralizada completamente, y luego hubiera ido por la calle llamando la atención, pero no por tararear, jajajajaja, sino por ir tirándome de los pelos por no heberme atrevido, jajajaja. Un beso

claudia, la chef dijo...

Estoy con Blackhole.... Un post sencillo pero de lo más sentido. Me ha encantado leerte, que cuentes esos sentimientos mezclados con la obra, los despuntes de felicidad, nervios y mariposas, la música y esa musa que, por cierto, guarda un enorme parecido con Nuria Roca.
Eres un romántico emperdenido y hoy lo has demostrado. Viva las artes!
Besos.
PD: Y si, a las musas mejor quererlas desde la distancia. Si no, puede que te hagan perder la inspiración.

La interrogación dijo...

¿Ves? es de esas veces en que la alegría que sientes la transmites perfectamente con tus palabras.
Yo también voy tarareando a veces por la calle, que piensen lo que quieran pero no lo pudo evitar.
¿Pedir el teléfono? Habría sido arriesgado pero por probar...
Besos

ninive drake dijo...

Yo adoro todo lo que hace Albena, tenemos la suerte (en mi pueblo materno) de disfrutar de muchos estrenos Y en micas, gratis (Toni Benavent es familiar mío), así que nada, qué voy a decir yo!! aparte sus obras, las musicales y los monólogos son geniales, hay alguine que piense lo contrario??

ainssssss beguin the beguin.....

un besazo

ninive drake dijo...

micas? mi caso, quería decir!!

Makiavelo dijo...

Hablar de la SGAE da miedo.
Albena Teatre buena cosa.
Me quedaré escuchado Begin the beguine, mientras llegan las crónicas de los Héroes, por cierto, pelín desmadrado el entorno del último concierto, por lo menos eso cuentan las lenguas de doble filo.

Los dos Makiavelos somos el mismo,
misterios de la informática.

Saludos.

Susana dijo...

:)

Susana dijo...

Por cierto, sólo te ha faltado explicar por qué sonaba Begin the beguine en tu cabeza, claro que hay cosas que no tienen explicación, verdad?

James Joyce dijo...

Al, creo que lo del blog la espantaría. Y dudo que me la vuelva a encontrar, aunque las casualidades existen...

Vitruvia, a punto estuve de irme sin decirle nada.

Claudia, ahí reside parte de la explicación: Nuria Roca es otra de las musas, que poco a poco irán apareciendo en la lista.

Interrogación, las palabras son un arma de doble filo y en este caso jugamos con el bueno :)

Ninive Drake, eso me pregunto yo. Alguien que los conozca puede estar en su contra?
Begin the beguine... me alegra el día cada vez que la escucho.

Makiavelo, con la SGAE no quiero meterme, porque no acabaría. Para Albena sólo tengo buenas palabras, y Begin the beguine es perfecta para sentarse a esperar a los Héroes. Y sí, pelín bastante desastre en la organización y en parte también en la gente.

Susana, con lo lista que eres tú, no hace falta explicación ;-)


Besos y abrazos, mañana miércoles nuevo post.

Maria Coca dijo...

Si señor, me encanta que tengas una buena racha y que vayas por ahí cantando y te de igual todo lo demás. Viva la alegría y tu lunes porque se ve que lo pasaste genial. Estupendo!!!!

Besos desde mi orilla.