martes, octubre 16, 2007

7:35 de la mañana

Justo antes de caer en la cama, contento y agotado a partes iguales, miré el reloj: eran las 7:35 de la mañana. Y me dormí recordando este cortometraje de Nacho Vigalondo.


3 comentarios:

blackholesinmymind dijo...

Nacho Vigalondo, capaz de lo mejor y lo peor,aquí, hace muestra de su genialidad.

James Joyce dijo...

Un corto de lo más curioso, creo yo.

AL (www.alvarooliva.com) dijo...

Gran corto.

:)