jueves, agosto 30, 2007

Peor para el sol

-¿Qué adelantas sabiendo mi nombre?
cada noche tengo uno distinto
y, siguiendo la voz del instinto,
me lanzo a buscar…-
-imagino- preciosa -que un hombre-
-algo más, un amante discreto
que se atreva a perderme el respeto…
¿no quieres probar?
vivo justo detrás de la esquina,
no me acuerdo si tengo marido,
si me quitas con arte el vestido
te invito a champán-
le solté al barman mil de propina,
apuré la cerveza de un sorbo
(acerto quien “El templo del morbo”
le puso a este bar)
peor para el sol
que se mete a las siete en la cuna
del mar a roncar
mientras un servidor
le levanta la falda a la luna
al llegar al portal nos buscamos
como dos estudiantes en celo,
un piso antes del séptimo cielo
se abrió el ascensor…
nos sirvió para el ultimo gramo
el cristal de su foto de boda
no faltó ni el desfile de moda
de ropa interior.
-”en mi casa no hay nada prohibido
pero no vayas a enamorarte,
con el alba tendrás que marcharte,
para no volver
olvidando que me has conocido
que una vez estuviste en mi cama…
hay caprichos de amor que una dama
no debe tener”-
peor para el sol
que se mete a las siete en la cuna
del mar a roncar
mientras un servidor
le levanta la falda a la luna.
-es mejor- le pedí -que te calles,
no me gusta invertir en quimeras,
me han traído hasta aquí tus caderas…
no tu corazón-
y después… ¿para qué más detalles?
ya sabeis… copas, risas, excesos,
¿como van a caber tantos besos
en una canción?
volví al bar a la noche siguiente
a brindar con su silla vacía,
me pedí una cerveza bien fría
y entonces no sé
si soñé o era suya la ardiente
voz que me iba diciendo al oído:
-”me moría de ganas, querido
de verte otra vez”
peor para el sol
que se mete a las siete en la cuna
del mar a roncar
mientras un servidor
le levanta la falda a la luna.


Del maestro Sabina, una de mis favoritas.
Para los que la noche es su hábitat natural...

5 comentarios:

Claudia dijo...

Yo sé, amigo James, que es altamente imposible que creas que ahora mismo estoy escuchando a Sabina. Porque a veces miento, y a veces, no.

Pero esta noche es cierto. Bienvenido después de la tormenta, digo, parranda...

di dijo...

un día dije "no te enamores" y me respondió "no te preocupes"
al día siguiente otra vez en mi cama...

y al poco en la suya "te quiero" y yo: "menos mal... yo también"

James Joyce dijo...

Clau:
De algo trivial no tengo por qué desconfiar, así que me creo que Sabina llena tu alrededor con su voz.

Di:
Es que esas cosas pasan, uno no elige enamorarse o no. Puede, a lo sumo, elegir entre dejar que brote el amor o tratar de impedirlo (y con ello, si fuera a surgir, ralentizar el proceso).

vitruvia dijo...

Grande, Sabina.

James Joyce dijo...

Eso creo yo. Enorme.