miércoles, febrero 28, 2007

Ignatius J. Reilly

Saltando vigorosamente de costado, Ignatius percibió que ascendía por su garganta un eructo, pero cuando abrió esperanzado la boca, sólo emitió un leve soplido. Aun así, los saltos tuvieron ciertos efectos fisiológicos. Ignatius acarició la modesta erección que apuntaba en las sábanas, la atrapó con la mano y se quedó quieto intentando decidir qué hacer. En esta posición, con el camisón rojo de franela alrededor del pecho y el vientre inmenso hundiéndose en el colchón, pensó con cierta tristeza que, tras dieciocho años con aquella afición, ésta se había convertido en sólo un acto físico mecánico y repetitivo, desprovisto de los vuelos de la imaginación y de la fantasía que había sido capaz de conjurar en otros tiempos. En una ocasión consiguió convertirlo casi en una forma artística, practicando su afición con la habilidad y el fervor de un artista y un filósofo, un erudito y un caballero. Aún había ocultos por la habitación varios accesorios que utilizara en otros tiempos: un guante de goma, un trozo de tela de un paraguas de seda, un tarro de Noxema. El guardarlos de nuevo una vez concluido todo, había empezado ya a resultar demasiado deprimente.


La conjura de los necios (fragmento)

domingo, febrero 25, 2007

Hablando bien

Surrealista. adj. 1. Del surrealismo. 2. Partidario o cultivador del surrealismo.

Surrealismo > Del francés "sur-realisme" (por encima de la realidad).

Vengo a decir que hay que tener cuidado con el uso de ciertas palabras. Algunas personas, en su afán por hablar de una manera más culta, utilizan palabras que denotan un cierto dominio del idioma, como "surrealista" o "idisincrasia", por poner un par de ejemplos.

Pero resulta que algunos hacen mal uso y dicen, tan convencidos, "sub-realista" (nótese el cambio de significado, entre estar por encima o por debajo de la realidad), o "idiosincracia" (supongo que acostumbrados a las terminaciones en -cracia tan habituales en lengua castellana).

Y claro, no es lo mismo. Evidentemente, es muy loable el intento de usar un lenguaje más elaborado, pero si se hace indebidamente, se pierde todo el valor cultural.


A todo esto, yo lo que venía a decir es que hay momentos en que mi vida es surrealista por completo. A quien se lo cuente, no se lo cree...

viernes, febrero 23, 2007

La frase del día

"La locura es un cierto placer que sólo el loco conoce"

John Dryden, escritor inglés del siglo XVII

lunes, febrero 19, 2007

Kramer contra Kramer

He vuelto a ver una de las más grandes películas de todos los tiempos...

Kramer contra Kramer ganó varios Oscar en 1979, entre ellos los importantes como el de mejor película, mejor actor (Dustin Hoffman), mejor director y mejor guión adaptado (estos dos para Robert Benton). Además Meryl Streep fue premiada como mejor secundaria.

Y además, se ganó la simpatía de muchos cinéfilos como yo.

Por si hay algún interesado, nunca es tarde para descubrir el buen cine. Y ésta es una de las buenas para empezar.

¿A cuánto me invitas?

Hoy he salido a la calle, y lo primero que he oído ha sido una conversación de dos niñas que pasaban por delante del portal de mi casa. Automáticamente mi mente ha retrocedido en el tiempo para recordar una conversación que tantas veces escuché años atrás. Ha sido algo así:

- ¿A cuánto me invitas?
- A 10.
- Vale.

Esa conversación se producía siempre que un chiquillo tenía dinero para chucherías y su amigo/a no. Entonces el amigo formulaba la mágica pregunta, ante la cual había varias posibles respuestas.
Uno podía responder "a nada" y quedarse tan ancho. De hecho era una respuesta habitual, y justificable cuando el dinero a fundirse en chucherías era escaso.
Otra respuesta era "a 10", lo cual venía a significar que el invitado podía disponer de 10 pesetas de su generoso amigo. Era la respuesta estándar, y poca gente negociaba ante el riesgo de salir peor parado.
Una respuesta bastante habitual era "a 5". En este caso era más habitual regatear. Rara vez se conseguía obtener las ansiadas 10 "pelas". Y más de una vez se obtenían amenazas de quedarse sin nada por pedir demasiado.

Como digo, hacía años que no escuchaba ni participaba en una de esas conversaciones.
Hoy, durante unos segundos, he vuelto a la infancia.

sábado, febrero 17, 2007

Delirante

¿Cómo podéis saber si es una bruja? En realidad, sólo hay una forma de descubrirlo. Cuando las brujas van a la hoguera, ¿qué les sucede?
¡Se queman, se queman! ¿Y qué otra cosa se quema también? ¡La madera! ¿Y qué ocurre con la madera? ... ¡Que flota, que flota en el agua! Muy bien. ¿Y qué otra cosa flota en el agua? ... ¡Un ganso! Perfecto. Entonces, para saber si es una bruja habrá que ver si pesa como un ganso. ¡A la balanza!



(Diálogo de la película de los Monty Python Los caballeros de la mesa cuadrada)

Siempre es de noche

Cuéntame cómo va cayendo el sol.
Mientras hablas pensaré:
Qué guapa estás, qué suerte ser
la mitad del cuento de un atardecer
que observo al escucharte,
porque mis ojos son tu voz.

Acércate, que cuando estemos piel con piel,
mis manos te dibujarán,
tu aroma me dirá tu edad.
Junto a ti, unidos sin saber por qué,
seguramente se me note
el resplandor de una ilusión,
porque a tu lado puedo olvidar

Que para mí siempre es de noche,
pero esta noche es como un atardecer,
si logras que a la vida me asome,
tus ojos sean los que brillen.
Y la luna que la borren,
que en mi eterna oscuridad
el cielo tiene nombre: tu nombre.
Qué no daría yo por contemplarte
aunque fuera un sólo instante.

Hace frío. Es tarde y tienes que volver,
que alguien que te espera, seguro.
Una vez más el tiempo se nos fue.
¿volverás?, dime si mañana volverás
como lo has hecho cada tarde,
para contarme cómo muere el día.

Y se marchó, ella se alejó de él.
Pero como en las cartas ...: dos puntos, posdata,
se me olvidaba, no me presenté.
Sólo fui testigo por casualidad,
hasta que de pronto, él me preguntó:
era bella, ¿no es verdad?
"más que la Luna" -dije yo-, y él sonrió.

Nunca más se hará reproches
por intentar amanecer.
No volverá a perderse en la noche,
porque su alma hoy brilla con más fuerza
que un millón de soles.
Pero, en su eterna oscuridad,
a veces se le oye a voces:
qué no daría yo por contemplarte,
aunque fuera un sólo instante.

...por intentar amanecer.
No volverá a perderse en la noche,
porque su alma hoy brilla con más fuerza
que un millón de soles.
Pero, en su eterna oscuridad,
a veces se le oye a voces:
qué no daría yo por contemplarte,
aunque fuera un sólo instante.

Qué no daría yo por contemplarte,
aunque fuera un sólo instante.


Alejandro Sanz

sábado, febrero 10, 2007

Hans Christian Andersen

Al final de todo, lo que uno aprende con los cuentos de Andersen es que la vida sólo merece la pena si hay amor, y que éste no consiste en pedir sino en dar.

Friedrich Nietzsche

"Ser independiente es cosa de una pequeña minoría, es el privilegio de los fuertes"

viernes, febrero 09, 2007

Me llamo Earl

De lo poco que veo en la televisión, últimamente se reduce al canal FOX. Y dejando aparte al genial doctor House, centro mi atención en la serie "Me llamo Earl".

Earl es un individuo que se ha pasado la vida coleccionando malas acciones. Hasta que un día, alentado por un programa de televisión, decide seguir el karma. El karma dice que si haces el bien, recibirás el bien. Tus buenas acciones acabarán recayendo sobre ti.

Cuando Earl es agraciado con un premio de lotería, dedica su dinero a no trabajar, para poder utilizar ese tiempo en arreglar las cosas de su lista: una serie de cosas que hizo mal y que pretende recompensar. Capítuo tras capítulo vemos cómo Earl busca nuevas acciones para tachar de su lista. Con la ayuda de su hermano Randy lo irá consiguiendo.

Pues bien, resulta que yo, idealista hasta la médula, siempre he creído en unas ideas parecidas. Siempre he pensado que si haces las cosas bien, la vida te recompensará. Es una especie de círculo virtuoso que no todo el mundo cree que exista. De hecho, muchas veces da la sensación de que las recompensas no llegan, pero ya digo que soy un idealista, y a la larga si que llegan, o al menos eso me demuestra en ocasiones la experiencia.

Es una sensación desagradable cuando estás en un momento malo y lo ves todo negro. Pero el hecho de estar convencido de que como has hecho las cosas bien, la vida te recompensará, supone un delicioso atisbo de esperanza.

Y cuando es todo lo contrario, cuando el momento es bueno, la felicidad es mucho mayor.

Hay métodos y métodos, y utilizando un símil deportivo, no es lo mismo la absoluta felicidad de golear al rival jugando un gran partido y con elegancia, que ganar de penalty injusto porque un jugador de tu equipo ha engañado al árbitro. De esta manera también se gana, pero NO ES LO MISMO.

Os deseo a todos que tengáis un buen día. Yo ya estoy en ello.