lunes, octubre 23, 2006

Un aplauso sería poco

A mi amigo Jaime Vicedo



Existe un tipo curioso que se dedica a hacer felices a los demás. No sé hasta que punto es consciente de que lo hace, ni cuanta voluntad tiene que ponerle para conseguirlo.

Se llama Jaime Vicedo. Es actor y escritor de obras de teatro (todo esto de momento como aficionado, pero apuesto a que tarde o temprano será un profesional).

Cada temporada, durante los últimos años, ha aparecido con una obra bajo el brazo. Una de esas historias con las que nos ha hecho disfrutar a muchos, especialmente a los que le admiramos y a los que han sido compañeros suyos de escenario.

El pasado viernes volvimos a ver, y quizás por última vez, una obra que no volverá a ser nada si él no vuelve. Una obra que, como las anteriores, quedará en el recuerdo de nuestras memorias.

Se despide. Se va, porque (como era de esperar), ha sido aceptado en la ESAD (Escuela Superior de Arte Dramático). Desde allí seguirá creciendo como artista.

Su marcha es triste para nosotros, que simplemente podemos desearle lo mejor y aplaudirle por todo lo que nos ha dado. Por ser tan grande como es. Por hacer grandes personajes para sí mismo (algo que le ha venido bien), pero sobre todo por hacerlos para sus compañeros, lo cual no es tan fácil.

Desde aquí les digo, quédense con este nombre: Jaime Vicedo. Porque algún día será uno de los mejores actores de España, y entonces muchos como yo recordaremos al mundo que ya lo advertimos, que dijimos que él llegaría a estar ahí.

Gracias, amigo.



"Yo no pienso morirme nunca"
James Wallace (personaje de su obra "Bora Bora")

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