sábado, septiembre 30, 2006

Para todo lo demás, MasterCard

Puede ser una tarde-noche de cualquier miércoles o jueves, con Jorge y Edu. En el Finnegan's y con una rubia de primera. Con nuestra adorada Paulaner. Puede ser que haya partido de la Champions, y que esté lleno de guiris. Y que juegue el Barça. O no. Y en ese caso se escuche a U2 o The Corrs.

Puede ser que estemos en Cánovas. Juanito, Prieto, Nico, Dani y quizás alguno más. En ese sitio donde antes nos atendía una camarera que le encantaba tirarse el rollo con nosotros. Y nos ponía unas jarras de sangría o agua de Valencia muy bien cargadas de alcohol. Para encauzar bien la noche. Y puede ser que venga uno de esos que vende de todo y le compremos por 3 euros una mierda de collar que, sin embargo, cada vez que lo veo me recuerda a una de esas noches.

Puede ser que estemos en alguno de esos sitios que Joaquín se saca de la manga. El Hawaika y similares. O un descubrimiento de hoy: el Nueve tragos. Un sitio de puta madre. Y que juguemos a los dados y pierda Javi. Y se escuche a Fito o a Bunbury, o a Loquillo. Con la figura de cartón de Humphrey Bogart controlando todo lo que pasa.

Pueden ser muchas cosas. Pueden caer muchas cervezas.

Pero lo único seguro es que esas horas son maravillosas porque los amigos las hacen así.

Esta noche brindaría por muchas cosas, pero, qué cojones. Brindo por Nico, Joaquín y Javi; por esta noche en el Nueve tragos. Porque los buenos amigos no tienen precio.

Para todo lo demás, MasterCard.

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