lunes, agosto 07, 2006

Cuestión de prioridades

Que las palabras, sean más lentas que las balas
que las baladas, ya no sean para dos
q tus latidos, que antes eran de cualquiera,
ahora solamente suenen por amor

Que el prisionero ya no pose con cadenas
que las melenas no son sólo rock and roll
que una moneda nunca compre un sentimiento
pues si de algo me arrepiento es de haber comprao tu amor
y que la falda sea tan corta como quieras
que el problema es del que mira y no encuentra explicación

A mí me preocupan más los niños que mueren de hambre
pero si m apuras me dan mas pena sus madres
perdonen sus gobernantes esta mía ignorancia
no entiendo que en pleno año 2000
a mil kilómetros de aquí
se están muriendo de hambre...

Que la metralla se convierta en chocolate
para comerla o fumarla, que más da
q mi hijo, sea del sexo que sea,
tenga una salud de hierro
y se parezca a su mamá

Y que la vida no se pierda en las pateras
que los desastres naturales se repartan
que a perro flaco parece todo son pulgas
nunca he visto un maremoto arrasar Quinta Avenue
que las ropas estén sucias, o esten rotas
casi nunca están reñidas
con tener buen corazón

\estribillo
Se están muriendo de hambre
y no les damos de comer
nos lo gastams todo en tanques pa' podernos defender
de qué? de quién?
de vuestros putos ombligos, mercenarios, arrogantes
que se den por aludidos son los putos asesinos que
los estais matando de hambre....



Cuestión de prioridades es, además de una canción de Melendi, un importante tema para reflexionar. Elegir. En la vida siempre hay elecciones. Eliges una cosa u otra. Eliges esto por encima de lo otro, o por debajo de aquello.

Hay películas que han tratado este tema, por ejemplo Mentes peligrosas, en la cual una profesora convence a sus alumnos de que siempre se puede elegir. Es más, sin dejar el cine, una de las escenas más famosas del clásico Casablanca muestra que a veces no sólo hay que elegir, sino que la decisión puede ser complicada... La escena de la que hablo es esa en la que el personaje de Ingrid Bergman tiene que elegir entre quedarse en Casablanca, con el que probablemente será el gran amor de su vida, o marcharse a una vida mejor con un hombre que quizás nunca llegue a ser lo que ella espera... No es por destripar el final, pero la chica elige coger ese avión y el romanticismo fracasa...

Pero ya se sabe, dicen que "Siempre nos quedará París..." o no?


Humphrey Bogart e Ingrid Bergman

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