lunes, agosto 14, 2006

Conversación entre Alice Gould y el doctor César Arellano

Fragmento de la novela "Los renglones torcidos de Dios", de Torcuato Luca de Tena.


- ¿Le ha sido siempre fiel?
- ¿Él a mí?
- Sí. Él a usted.
- No lo he indagado.
- ¿Por qué?
- Porque hubiera supuesto una ofensa para él esa muestra de desconfianza.
- Nunca se habría enterado.
- Ello no obsta para que yo, en mi fuero interno, le hubiese ofendido.
- Y usted, señora de Almenara, ¿le ha sido siempre fiel?
- Siempre.
- ¿No ha sido nunca solicitada por otro hombre?
- Muchas veces, doctor, y por muchos.
- ¿Ello la halagaba?
- No puedo ocultarlo. Sí: me halagaba.
- ¿Y nunca cedió a ese halago?
- Nunca.
- ¿Alguno de sus pretendientes le agradaba?
- Sí, y mucho.
- Y a pesar de ello...
- Jamás, doctor.
- Explíqueme detalladamente por qué.
- Por respeto a mi marido, pero también por respeto a mí misma. Tengo un alto concepto de la dignidad humana; creo que somos una especie... distinta. Y que esta distinción nos impone derechos y deberes. No podemos exigir los primeros sin sentirnos solidarios con los segundos. Si me lo permite, doctor, éstas son convicciones muy arraigadas en mí.



Hasta los renglones torcidos contienen rectas las palabras fundamentales...

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