domingo, julio 30, 2006

Dinero, prejuicios, conciencia, moral...

Qué pensarías de una persona con estos datos: Piensa mucho, aprecia cada momento de la vida, escribe con bastante categoría sus ideas en versos, es capaz de amar y dedica parte de su vida a las drogas, concretamente a chutarse heroína. Apuesto a que lo más probable es que os haya llamado la atención lo de las drogas más que todo lo demás, pese a que el resto no suena mal. Si te paras a pensar, es posible incluso que pienses que es un yonki de mierda.

Y qué pasa si ahora te digo que se llama, por poner varios ejemplos, Eric Clapton, Kurt Cobain o Enrique Urquijo? Es una cuestión de dinero y de prejuicios. Todo esto viene a cuento de un personaje de película, el protagonista de "Báilame el agua". Si no sólo fuera un personaje, si te lo pudieras encontrar por la calle, seguramente pensarías que es un yonki desgraciado y puede que cosas peores. La mayoría de esos yonkis comunes acaban mal. En cambio, más fácil lo tienen los "ricos". Kurt Cobain se metía ingentes cantidades de caballo para saciar su dolor de estómago crónico. Podía haber estado así muchos más años. Decidió suicidarse, pero lo cierto es que su vida no se puede decir que fuera una gran mierda: estaba forrado, quería a su mujer y era una estrella de la música, entre otras cosas. Enrique Urquijo era para muchos un genio. Tampoco se puede decir que su vida fuera una mierda. Como cantante y principal compositor de Los Secretos estaba en un pedestal. Murió por sobredosis. Pero también podría haber estado toda la vida drogándose y morir con 70, porque tenía dinero. Eric Clapton es de los mejor parados. Tiene edad de jubilarse y está desintoxicado. Ahora ya parece secundario el tema de las drogas. Pues los yonkis, los que conocemos como yonkis, que son pobres desgraciados de la calle en su mayoría, también son personas.

Si os sobran un par de minutos de vuestra alegre vida, pensad en esto.

"Báilame el agua" me ha impactado. Me siento tocado de cerca, no por el tema de las drogas, sino por algunos otros detalles que no voy a contar para no desguazar la peli. Mejor que la veáis.

Y además, tengo que decir que pienso que mucha gente vive ajena a la conciencia social. Y no sólo en cuanto a temas de "pobres desgraciados" como los mendigos, yonkis, etc. sino con la gente del entorno propio. Es triste pensar que a veces las preocupaciones de las personas se centran en la diversión y en la vida maravillosa, mientras deberían prestar más atención y poner más de su parte en temas personales como la familia, amigos, etc. Pero escribir esto probablemente es inútil. Porque seguramente el que lee esto piensa que pretendo rayar la cabeza a la gente, que estoy un poco pallá o cosas peores. Y el que le presta atención, no tardará en olvidarse... Pero así es la vida, cada uno la vive como quiere, y uno puede ser desde un poquito malo, hasta un grandísimo hijo de puta, pasando por casos intermedios. Eso depende de la moral, ética y conciencia de cada uno. Yo no es que sea un santo, pero intento hacer las cosas lo mejor posible y cuando me equivoco me pesa, y mucho. Seguramente ambas cosas se implican entre sí. Hay gente que es capaz de vivir tan tranquila, sin preocupaciones por los problemas, sin preocupaciones por las cosas mal hechas... pero yo me alegro de no ser así. Eso sólo hace que facilitarte ser un cabrón.

Bueno, y que conste que escribo esto porque es mi blog, escribo lo que quiero y no jodo a nadie...

1 comentario:

Anónimo dijo...

Completamente de acuerdo.
Saludos.